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Por Leomas
El fue a San Antonio, un pequeño pueblo Texas, Estados Unidos. Era Miercoles del mes de Octubre. Su Dios lo habia llevado al encuentro con un religioso independiente. El Auto-bus que tomó en el pueblito de Houston, no salió a la hora precisa, como se había preparado. Llegó tarde al caserío y nunca encontró al contactado. El pasaje lo habia comprado de ida y regreso por valor de varios dólares. En su bolsillo, su trabajo, habia colocado unos billetes de más.
El dinero se los había entregado una dama de su confianza. Alli en el lugar de entrada, le hizo recordar parte de otra ciudad que ya conocía en sus recuerdos. Estuvo solo por la ciudad. En el pequeño Terminal de Transportes, una de las mujeres que atiende al publico como empleada, le dijo: "Su bus de regreso sale a las 9.45 de la noche".
Miró el reloj que llevaba sobre su muñeca, el mismo que le habían obsequiado. El mismo marcaban las 5.00 de la tarde. Caminó hasta la cadena de restaurantes que estaban al lado de un pequeño riachuelo y pudo observar como los turistas en lanchas y con remos, disfrutaban de las horas como enamorados. Varias parejas se abrazaban contra los muros que rodean el hermoso subterraneo. Este hace gala a la epoca dorada, en donde sus antepasados y sobre todo los hermanos de la ranchera, encontraron paz y guerra por el poder, ambición y supuesta riqueza de sus vecinos.
Se sentó, en una de las mesas que colocan afuera de los negocios y a esa hora, su estómago pedia alimento. Una hermosa latina, le trajo la carta. Mientras se saludaban en el idioma Inglés. Vio que los precios estaban por las nubes. No podía dejar a su cuerpo sin energias, mientras su espíritu se fortalecia.
Salió en medio de los desconocidos dando gracias a su Dios. El pescado que llenó su apetito, hacia agosto sobre su semblante. Al caer la tarde su temperatura estába caliente. Se lavó las manos en un fino baño de porcelana. Metió su mano al bolsillo y con un billete de 20, pagó los 14 de la costosafactura. A ella, la niña de piel canela, le entregó 2 de propina, porque los visitantes hacian lo mismo en su retirada.
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Conoció el centro de la ciudad. Se detuvo varias veces para hablar con las personas que encontraba a su paso. Entre los visitantes, se interesó por un par de esposos canadienses. Se hicieron amigos y con ellos por señas, entraron a una Heladería. Ellos cancelaron la cuenta del postre mas caro que él había saboreado.
!Que rico! y que delicia dijo.Luego un abrazo de despedida. Ellos se subieron en una carreta tirada por caballos al lado del "Alamo", en donde la historia se conjuga con la risa y la muerte. Alli los cadáveres han dejado semilla de oscuridad y opaca luz, como reliquia. Eran las 8.45 de la noche. Las estrellas, miraban el frio que penetraba sus huesos. Por la calle principal, se dirigió silencioso hacia los buses, mientras los muchachos en patinetas, saltában la rampla en el parque.
Muy cerca a ellos, varios ancianos dormian sobre las sillas que estában ordenadas debajo de los arboles. "Aqui también hay pobres", expresó. Como nos miente y nos engañan, pensó. A esa hora se escuchaban algunos cantos de aves de rapiña. Aunque no era música, sus oidos danzaron. De vez en cuando sus ojos, observaban a los novios, que en grupos se contorneaban.
Un muchacho "raro", con curvas en la cintura, caminaba a lo lejos. Ese con sus manos hacia señas a otros que lo miraban. Todos como chimeneas, fumaban cigarrillos. Algunos adolescentes queriendo ser ancianos, tenian tabacos con sus pipas y hacian girar sus atuendos como artistas que se entrenan para la farsa. Eran las 9.00 de la noche, cuando él estába frente al Terminal de buses. Un muchacho de 17 años, se le atravezó como en el cine y le dijo: : "Señor, tengo hambre, puede usted regalarme 2 dólares para comer. Desde ayer no he consumido nada y me muero de física hambre".
Se quedó silencioso mirando la figura y el rostro demacrado y sucio. El mancebo hizo un gesto de sonrisa y volvio a decir: "¿Perdon señor, habla usted Español?". El no podía responder. Una lágrima rodó por su mejilla. Recordó sus propios 17 años, cuando en su ciudad natal, disfrutaba de la fiesta, los estudios y de la buena vida.
Sintió gran tristeza. Pensó que el adolescente era un pobre indocumentado. Por fin sacó fuerzas y le respondió: "Crées tu, que con 2 dólares puedes comer en este pais?" y él le dijo, "Si Señor, con eso compro un taco". El le respondió: Amiguito, no tengo mucho dinero en mis bolsilllos, pero nos alcanza para tu comida, ven y te invito a comer.
Entraron los dos a ese horrible y frio Restaurante. En silencio caminó despacio y habló: Señora una comida para el joven. La dama bastante seria y con ojos de guerra, lo miró. Con sus ojos grandotes y ásperos, le daba a entender: "este debe ser un viejo pervertido." Al momento llamó a la Policia. La misma llegó como relámpago. Le solicitó documentos al turista con repelencia, mientras el muchacho llenaba de comida caliente su naturaleza.
Ese dia llevába él su Pasaporte. Se lo entregó al Policia y de paso le presentó su pasaje de regreso. Al ver su foto, le dijo: "Do You speak English? A media lengua y sin rodeos dijo: "No, I don't not speak English, I speak Spanish".
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El Policia llamó a otro que hablaba Español e Inglés. En forma muy amable le preguntó: "¿Viaja éste joven con usted?. "Si Señor, viaja con este su servidor". ¿Eres misionero o algo parecido, cierto?. Bueno usted lo dice. El mismo representante de la ley expresó: ¿Tiene este inmigrante documentos? Le contestó: No se, creo que tiene permiso del Todopoderoso, para estar aquí. Al Policia de milagro y como excepción, le dio risa y con voz amable y con una sonrisa, le dijo al joven: "Este Señor es su papá, espiritual y no es eso costumbre aquí".
El joven terminó de comer. Con nuevas energias, dijo: Gracias: Muy bien ahora presentele gracias a su Dios por tu comida. Hoy hemos encontrado policias compresivos. Esos pocos se ven y todos son con cara de 38 largo. Mientras tu estés con fe, tedrás protección". Salieron a la calle. Habian dos ancianos demacrados durmiendo sobre uno de los andenes. Que verguenza en un país que afirma ser poderoso.
El bus que lo llevaría de regreo, se había ido. Fue a la oficina y al preguntar, se enteró que el proximo transporte, salia a la 1.45 de la mañana. Al hablar de nuevo con el adolescente, el intrépido le dijo: "Señor lléveme a Houston y consígame trabajo". "¿Quieres ir a Houston, muchacho?, el problema está, que no tengo como llevarte, no te puedo costear el pasaje. Allí no tengo como acomodarte. Si es de Dios y él aprueba, hoy estarás en Houston y en 3 horas conseguiremos el dinero para tu pasaje, por ahora cerremos los ojos y oremos".
Hizo una oración muy profunda y de mucha fe en su Dios. Permaneció con los ojos cerrados por 10 minutos. Estando en esa posición, vio una hermosa luz sobre su frente. Habló con voz fuerte y los dos viejos que dormían en la calle se despertaron. También se unieron al grupo y al abrir sus ojos, los vio de rodillas. Terminada la reflexión, le dijo: Oye amiguito como te llamas? El le dijo:
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"Jose Cruz Valtierra y soy de Jalisco, de la cofradia La Luz, en Guadalajara. Me vine de México hace varios dias. Ahora voy para Houston contigo y con tu Dios. El policía de la migra dijo que tu eres mi padre". El muchacho se reia. El le aconsejó: "Ve a los alrededores de esta dos manzanas de casas. Solicite para tu pasaje. Mire aqui te doy lo que me queda 5 dolares para empezar. Uno para ti viejo querido y otro para ti amigo nocturno. El bondadoso entregó todo su capital a los tres amigos forasteros. El adolescente partió hacia las avenidas en medio de la obscuridad que se hacía cada vez más espesa. El se quedó con los dos nuevos amigos,. Cada uno de ellos le narró su historia. Ambos, pensaban conseguir trabajo y buscar mejor bienestar.
El famoso "sueño americano" era puiro cuento pensó. Esto es un engaño. 15 minutos después regresó el pupilo. En forma ordinaria y brusca. Empezó a maldecir. Con groserias y sandeces, expresaba que lo habian insultado. Nadie le había regalado un centavo. "Esta gente es mezquina y miserable. Mirenlos con esos carros tan lujosos y es sólo pantalla. No tiene ni para un remedio. Esos son fanfarrones e hipócritas." Afirmaba ser un desastre y que su pinta era de joven de la calle.
Bueno amigo tenga fe. Le dijo, que si el de arriba quiere, hoy estaremos los dos a donde tu quieres llegar. Te llevaré a una Casa, en donde te darán comida, ropa y alojamiento. Mientras conseguimos tu trabajo. Es muy difícil pero nada es imposible. "Ahora intenta dentro del Terminal de buses. Seas positivo en Dios. No insultes, no bajes la cara y siempre de frente> Imagínate que estas limpio de ropa y estes bien seguro. Dios esta contigo. No te desanimes y no mires tu traje, los Angeles te harán ver limpio y brillante".
El chamaco entró a la escena, con cierto pesimismo y casi tuvo que obligarlo a pasar. Como pudo entró al edificio. Dios lo bendijo. Un mexicano le dió 5 dólares, un salvadoreño le dio 3 dólares y un hondureño le entregó 3 dólares más. Tenia en su poder 16 dólares (milagro). Entonces se acercó a donde estaba el adulto que hacía de padre. Este estaba sentado: "Ya tengo 16 dólares". Su rostro era nuevamente de niño bueno. En medio de su brusquedad, trató de abrazar al mayor y le dijo "Señor usted tiene mucha fe. Usted y tu Dios me han ayudado. Yo no tengo fe en nada y menos en quienes hablan de Dios. Muchos de esos me han utlizado".
El adulto se dirigió a la ventanilla de tiquetes. Preguntó el costo del pasaje a Houston. El Vendedor le dijo: "22 dolares". Le respondió: "gracias". Nos hacen falta 6 dólares amiguito y los vamos a conseguir. Tu los vas a conseguir. Los dos nuevamente se sentaron sobre una silla amarilla. Cerraron sus ojos y oraron: El adulto decía: "Dios, ayuda a este muchacho tu hijo. Si tu quieres envíame a uno de tus hijos que hable Inglés y Español, para que el Gerente de esta empresa nos haga una rebaja. Bueno o para que alguien nos apoye. Este muchacho no debe quedarse aqui sufriendo y con esta gente desalmada".
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A los 5 minutos vio a una mujer hispana, que llegaba con su pequeña hija y le dijo: esta es la hija precisa, creo que esta mujer habla los dos idiomas y asi fue. Se paró frente a ella, la saludó y le solicitó el favor. Ella le dijo: "Y como sabe usted señor que yo hablo los dos idiomas", le dijo:
"tienes en tu rostro la lucha por la vida y estoy seguro que hablas los dos idiomas y si quisieras, hablarias todos los idiomas del mundo". Asi fue, ella se dirigió al joven y le dijo tranquilo amiguito, yo hablaré con el Manager.
Pasaron 10 minutos cuando el "pequeño saltarin", dijo: "Señor Dios lo escuchó, la mujer de los dos idiomas, me regalo todo el pasaje, mire aqui tiene los 16 dólares que recogimos juntos para ti, tome te regreso lo de la comida y sus 5 dolares".
"Mira señor, mira ella me ha regalado 22 dolares, señor, Dios lo escuchó, señor usted es consentido de Dios. Dios lo escucha. Ahora dígale que alguien me ayude para mi trabajo y que en Houston, alguna familia me reciba".
El señor que le había regalado los 5 dólares, estuvo al frente de la situación y se acercó y les dijo: "¿Oye señor y usted no le va a recibir los 16 dólares al muchacho?".
Le dijo no, esos 16 dólares son de este amiguito mexicano recto. Con esos, él se alimentará hoy. Espero encontrarlo en la tarde en Houston para llevarlo a la casa de "Juan Diego".
Le dijo: "Señor yo vivo en Corpus Cristhy y me dirijo a El Paso. Si usted espera que regrese en 10 dias. A este muchacho lo recibo en mi rancho (finca), le daré trabajo y le ayudaré con sus documentos, como usted ve. Soy viejo y mi esposa esta también anciana".
"El puede trabajar con nosotros, pero lo recibo con una condicion, que usted vaya y lo lleve y que se quede con nosotros unos dias". El le respondió: Encantado.
Con José Cruz, se subieron al Auto-Bus y llegaron a Houston a las 6.30 de la mañana. La Migra no molestó en el camino (el chico durmió en todo el viaje y utilizó dos sillas del vehículo). Mientras el se quedó en el terminal de Houston, el religioso fue rumbo a su residencia, descansó y a las 4.00 de la tarde fue nuevamente al Terminal, donde lo habia dejado. Alli estába esperándolo.
Lo llevó en Bus Metro a la "Casa Juan Diego", en donde permanecio con todo incluido durante 10 dias. Luego, Jose Cruz, se hará hombre en Corpus Cristhy y seguramente encontrará una morena mexicana. El día que lo conocó, miraba con cierta picardia las piernas acaneladas, de la chica del Restaurante.
Hoy él da testimonio que en "San Antonio", ciudad de Texas (USA), Dios hizo un nuevo milagro. Han pasado 4 largos años y no se han vuelto a ver. El visitante sabe que Dios tiene a José Cruz bien en alguna parte.
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