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Por Leomas
Un Obispo, de una de las tantas denominaciones de Iglesias que hay en el mundo y dentro de un país latinoamericano, ordenó a sus feligreses y a todos sus clérigos: "Deben destruir todas las imágenes, ídolos y los matachos que tengan en sus casas y en los Templos".
Tambien él, sin consultar a nadie redactó una "forma carta magna", en donde quien la firmara, se comprometía con su Iglesia a no volver a tener en su vida, más idolatría y que una vez abrazara la nueva fe ("la verdadera"), nunca más regresaría a las andanzas del pasado, de idolatría y engaño.
Asi se hizo y todos le obedecieron, aunque para muchos les fue dificil destruir sin ningun proceso, los recuerdos y ciertas tradiciones que se guardaban en las familias pero lo hicieron. La Iglesia del Jerarca en mención, siguió adelante y creció tanto que la gente no cabía en los Templos anexados eimprovisados y el Prelado como si fuera un buen "misionero", se paseaba por varias naciones y quien lo veía, afirmaba: "Realmente este hombre es un santo, es un varón de Dios".
Se le olvidó al "Líder Religioso", destruir los matachos y los ídolos que guardaba en su corazón y de paso no retiró las mañas de su comportamiento. A ése le gustaba: El dinero (Si le llegaba en dólares mejor), las joyas, las mujeres y no se le escapaban los varones hermosos y todo lo que fuera suntuoso y que causara placer.
Amaba lo que estuviera adornado con sedas y por supuesto que los mejores vinos. Lo veía la gente con su sotana negra y de su cuello colgaba un cruxifijo fino en oro de 18 k., y que según él, "le molestaban a Dios".
Vivía en una casa, que al verla parecía un palacio dorado y se jactaba de tener una residencia grande, hermosa y cómoda y en pleno siglo XXI, con sus criados y un buen conductor con vehículo moderno.
Bueno el hombre había dejado a varias esposas anteriormente y convivía con la última (una joven menor que êl, por lo menos 30 años). Invitaba a sus fieles a que se casaran, pero al parecer él no se había casado con las últimas.
Jesús, se refirio a estos "personajes" de novela y de pacotilla, con mucha autoridad y con la Santa palabra de Dios, dijo: " !Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorreís mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le haceis dos veces mas hijo del infierno que vosotros (Mateo 23: 15).
También el Maestro Verdadero Jesucristo, nos invita a tener la prudencia del caso cuando se trata de estos ineptos y mediocres, que dicen ser santos y puros. Por eso, con mas fuerza Jesús de Nazaret, expresó: "Así que, todo lo que os digan que guardeis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas " (Mateo 23: 3-4).
Dios invita a destruir los ídolos que hay dentro de nuestro corazón y a no adorar matachos metidos en nuestra mente y la misma Biblia nos exhorta a repudiarlas, pero el primer ídolo que debo retirar de mi corazón, es la prepotencia y la petulancia.
De cierta manera con prudencia, debo escuchar con atención aquello que dicen los hombres y que debemos usar la prudencia y reconocer la Biblia como Pabra de de Dios y a los predicadores, si estan en la verdad y son de Cristo, ellos mismos serán prudentes tanto en palabras como en hechos.
El hombre que conoce a Dios, se aleja del pecado y de paso deja los hábitos del cigarrillo, el alcohol y ordena su sexualidad.
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