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Por Leomas
Casi siempre vemos la obscuridad en el otro y estamos pendientes a ver cuando el otro se equivoca y somos amigos de criticar y de hacer juicios sobre el otro pero nunca miramos nuestra propia obscuridad. Le hechamos la culpa al otro de mis propios fracasos y cuando el otro tiene una necesidad, nos convertimos en olvidadisos y salimos corriendo para que el otro no llegue a mi puerta a solicitar ayuda.
Nos hace falta caridad. Por carecer de ella nos hemos convertidos en seres egoistas, dictadores y arrogantes y esa forma ha hecho que siempre estemos emitiendo criterios sobre el otro y a veces nos burlamos del otro sin importar que estoy peor que El. Para los creyentes y falsos practicantes, el Jesús tuvo razón: "Este pueblo de labios me honra, Mas su corazon esta lejos de mi, pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres."
En las tribunas que llaman templos sagrados, algunos se creen con autoridad y los programas de television y de radio, no alcanzan porque cada dia aparecen en la pantalla o en nuestro oido un nuevo " predicador" y el pobre predicador, desaparece cuando sus escuchas, le dicen: Hermano estoy en grave necesidad. Se predican hermosas palabras y se dramatiza muy bien, pero en la practica la basura esta aliada con nosotros y el predicador es el mas pervertido de todos al usar la balanza.
La unica herramienta que debe usar el creyente para demostrar que realment tiene fe, es la caridad y quien tiene caridad seguramente su obra es hermosa y trasparente para Dios y los hombres desearán seguir al Dios del amor en la caridad.
¿Pero donde está la caridad?
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