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Miedo sembrado por los medios y cultivado por los ignorantes
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Por Leomas
Los medios de comunicación están sembrando miedo en la mente de los pueblos, para evitar el derrocamiento de los imperios. Una gran mayoría de los periodistas van a la universidad a recibir "formación e instrucción" para pulir la noticia y la misma información que se debería presentar con objetividad y a conciencia. No todos llegan a la cima. Los altos costos económicos que cobran las aulas académicas, hacen y obligan en la mitad del camino, a renunciar al 70% de los estudiantes matriculados en las facultades de 'comunicación social'. Todos salen disparados de esos edificios por el robo del dinero a sus bolsillos.
Quienes llegan a la meta con esfuerzo y sacrificio, son usados por los imperios de muerte, como fichas u obreros de los mezquinos intereses. Ellos se preparan, para sembrar temor y miedo en la mente de los hombres y pueblos. Así evitan con sus escritos y palabras, los cambios que el mundo requiere urgentemente en justicia, equidad, bienestar e igualdad. No se dan cuenta y no saben de su mediocre e inepta carrera. Todos en formato igual, son muros y cadáveres, que han lesionado la vida y han truncado los sueños de quienes ilusionan un mundo mas humano y justo. Las grandes cadenas de noticias informativas y quienes han monopolizado la información, se unen para destruir la sed de libertad y justicia que habita dentro del querer del hombre moderno y que hace que nos veamos diferentes en dignidad. Ningún ser humano en los últimos 100 años ha podido volar de sus entrañas. Todos estamos amarrados a la trajedia.
En esa podrida estrategia, nos encontramos inmersos dentro de una caverna-cárcel. Cuando observamos a uno de nuestra especie con ideales que muestran el camino a la libertad, nos convertimos en cómplices de su asesinato. Aún viendo al frente nuestro, el fusil putrefacto y su marquilla, somos incapaces de detener la acción miserable. Inmediatamente después de esos disparos, florece el miedo y el terror dentro del ciudadano común y como forma primaveral disfrazada, evita como sonámbulo, aceptar el mejor proyecto. El protagonismo se quema en el horizonte por las bombas incendiarias de los despiadados. Quienes hablan de paz y progreso, son observados constantemente por el telescopio de las ametralladoras y de los mismos fusiles R500.
Los periodistas continúan engañados, bajo la sombra de injusticia y perversa miseria. Al parecer las caras bonitas nos han defraudado y los trajes costosos de quienes presentan la patraña, lanzan el aroma de la flor de difunto. Los propietarios de la infraestructura virtual y visual, buscan entre la juventud, a aquellos que luzcan mejores rostros, piernas y curvas. Muestran casi como perfecta la farsa. El montaje del producto es fabricado en pequeños espacios por quienes se creen genios del invento. Muñecos de felpa con peluches misteriosos y afiches suntuosos, llegan a los ojos de los incautos. La publicidad ha creado imágenes irreales y esas son mas destructoras. Presentan palacios dorados y cielos azulados confeccionados en las computadoras, en donde hay casuchas de mala muerte y sobre las cabezas y sentidos, que observan el aroma negro que deja la contaminación de los noticieros sin mencionar la oscuridad sembrada por la industria.
En estrechas oficinas, se planea la noticia para complacer a la organización social infrahumana que gobierna el mundo. No siempre las directivas de las universidades aunque son escasas, hacen caso a las multinacionales. Con valor, tejen herramientas contrarias a los intereses del sistema orquestado. Allí en varios lugares, encontramos como trofeo ambulante y en serie, cruces en las principales entradas de los inmuebles o muy cerca a sus parqueaderos. Sólo faltan los avisos publicitarios para afirmar:
"Aquí murió masacrado, uno de tantos y el último maestro, que peleo a favor de la libertad." A otros no hubo tiempo ni siquiera para fabricarle su cruz. La huella pisada por las balas asesinas, borran el nombre. Ni siquiera se recuerda el apellido del héroe, porque fue borrado de los libros que venden y fabrican como historia los equivocados. "Frente a bombas y balas, nada podemos hacer y menos bajo la constante amenaza de hombres armados. Estamos listos para partir y es mejor ante semejante barbarie: No nacer."
Este es el mejor titular y la mejor noticia que el mundo está esperando de esos periodistas con ansias: "Mujeres por terror a los imperios han dejado de parir hijos. Varones ya no desean engendrar humanos por miedo a los ejércitos." Tenía razón el filósofo: "El hombre es víctima de su propio invento" y ese dejará al planeta tierra vacío, en soledad y sin raza humana. Posiblemente esa clase de informativos también destruirá la vida de animales y plantas.
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