|
|
|
|
¿Es verdad que las mujeres se desenamoran con facilidad?
|
Por Leomas
Lamentablemente la señora Helen Fisher, quien supuestamente cree haber encontrado 'la fórmula mágica' para presentar al mundo esta extraña teoría como afirmación y conclusión para ella y para sus investigaciones, pertenece a una cultura, en donde las mujeres cambian de marido como cambiar de pañal a los bebes por lo menos tres veces cada semana. Si ella hubiera ido con sus preguntas a las mujeres campesinas que poco ven televisión y allá en donde la señal parabólica no entra a los ranchos, se hubiera encontrado con otra muy diferente realidad y sorpresa. La carne de pollo en ciertos lugares del mundo, no llevan las hormonas que usan las incubadoras de los países desarrollados. Algunas de las conclusiones de quienes se creen científicos son algo mensas y sin fundamento y contradicen la realidad del ser humano. Varias mujeres se visten de blanco al casarse y usan el tradicional vestido de novia. Es hermoso y fantástica esta costumbre. Lo que no aceptamos es que algunas del cine y de la farándula y otras del común, creen haberse casado varias veces con diferentes varones. Cada tres meses buscan a un nuevo Notario Público y usan un nuevo vestido blanco. Aparentando que llegan 'puras y castas' al nuevo romance. Son las ironías de la vida. Sólo se vale el primer matrimonio, los otros como en el cine son sólo telenovelas y no de muy buena calidad. La primera unión romántica en la vida de una dama, debe obligarla a vestirse de blanco, en las otras el color blanco no es el apropiado y contradice la sana costumbre. Usarlo ridiculiza la realidad. No sabemos a cuantas mujeres de esas entrevistó Fisher.
Visitar 62 países en 15 años a través de entrevistas y dialogos, no es una prueba contundente y suficiente, para que una persona se formule protagonismos enexistentes. El único amor de pareja y el único mamífero que puede amar toda la vida a su cupido es el hombre. [Llámese hombre varón o mujer]. La moda y los programas de televisión como el cine, han prostituido de 'cierta manera amañada' la costumbre y la estabilidad amorosa con la pareja. Había que preguntrale a Fisher: ¿Tomaban coca-cola las mujeres entrevistadas? Posiblemente las damas entrevistadas y prosmiscuas, consumían alimentos chatarra o las llamadas 'comidas rápidas' en donde los químicos y las hormonas, han destruido la estabilidad emocional del hombre y pueden haber generado el virus que encontró Fisher en su laboratorio. La coca-cola contiene una sustancia que hace inestable el metabolismo del ser humano y afecta tanto la relación sexual como la relación de pareja en la continuidad eterna del amor. El olor a cigarrillo y los nuevos hábitos para estar en 'onda" han hecho que la gente desprecie los pésimos aromas del tabaco y de los otros. Ciertas parejas se separan al no tolerar los olores raros de esas quemas.
Hemos conocido parejas de enamorados que aún viven y llevan hasta 70 años juntos. Son el uno para el otro. No viven en Nueva York sino en otros lugares del planeta. Si Fisher visitara las montañas de nuestras tierras y hablara con nuestras abuelas, se iría de espalda al saber que han habido mujeres que han vivido con su hombre, casi 100 años de romance. La promiscuidad y el deseo sexual como apetito inestable, lo ha dado la pantalla chica y grande del cine y la televisión al lado de la publicidad y de las exégesis de los productores descarriados y a veces pervertidos. Todos ellos consumen coca-cola y comida chatarra. La bisexualidad en algunos seres humanos contradice la relación de pareja. No debería existir la bisexualidad y ella es el resultado de la exagerada inestabilidad emotiva de la conducta humana. La homosexualidad y la heterosexualidad, se entiende como un estado emotivo y aunque no siempre se llega a la promiscuidad del acto sexual, por amar a la pareja. Estamos entendiendo que el amor si existe entre los seres humanos sin importar la acción o el deseo sexo. El amor no debería mirar el sexo.
Puede que se haya viciado la relación sexual por las injusticias que a diario vivimos y la pésima calidad de vida. La gran diferencia entre ricos y pobres, ha creado miedo contra la relación sexual y el amor. Las mujeres modernas, siempre están buscando una chequera a quien conquistar y los varones que se han vuelto vagos, desean encontrar a una dama que trabaje o por lo menos que tenga una casa para que lo mantenga y le de techo y ropa. Es otra de las contradiciones del falso amor. También muchos hombres llegaron a la homosexualidad en la búsqueda de estrategias para sobrevivir. Esto es lamentable y aterrador. Si se es homosexual por amor, gusto o preferencia todos debemos entender la situación. Muy diferente llegar a una relación homosexual por ropa, comida, recreación, amistad o superación. Esta forma deja muchos vacios en la vida de los varones y mujeres. Algunos optan por el suicidio. El sexo no debe determinar el amor y todos los seres vivos tenemos derecho al amor y a la escogencia de la pareja amada. Es más inteligente no repetir tanto la escena de separación o divorcio. Dejar al amor por otro o por otra, causa inestabilidad y rompe todas las emocionas y la acción desborda la paz en llanto. Las mujeres y los varones separados del amor, pierden la felicidad, no duermen y poco sonrien. Los traumas por el amor son demasiados. Se frena el desorden, si escogemos a quien vamos a amar sin pricipitarnos. También el corazón y los ojos nos confunden y nos meten en líos. No siempre las palabras y canciones amorosas o románticas, nos conducen al verdedero amor. Debemos ser realistas sin distraernos
Los medios de comunicación han destruido la costumbres sana de la familia y han desviado el verdadero amor tanto a la vida humana como a la pareja. La moda y los diseñadores, han optado con vestir a los varones como muñecas y a las mujeres como robots. Cuando miramos a las personas a la distancia no sabemos si son mujeres o varones. No todo lo que nos muestra la ciencia y las encuestas son fórmulas que se pueden aplicar. Hoy debemos desconfiar mas de la ciencia y de los supuestos científicos. Es mas segura la realidad que palpan y persiven nuestros sentidos sin acelerarnos. Debemos volver seguramente a las serenatas desde cada uno de nuestros imaginarios balcones, para que aparezcan nuevos Romeos y nuevas Julietas o por lo menos una María y un Efraín, de acuerdo a William y a Isaac y así pueda perdurar el amor de pareja, que es de cierta manera algo soñado y que todos los seres humanos lo deseamos.
|
|